Informa: Lydia Sierra / Imagen: Archivo
La reconstrucción de los municipios dañados por la DANA de 2024 avanza impulsada por la ampliación de las ayudas estatales, la publicación de nuevos listados de beneficiarios y la puesta en marcha de obras destinadas a reforzar la protección frente a futuras inundaciones. Las medidas incluyen inversiones en infraestructuras, apoyo a explotaciones agrarias y alivios fiscales para hogares y empresas afectadas.
Más de 1.700 millones de euros han sido transferidos a 78 ayuntamientos para reparar infraestructuras y adaptarlas al riesgo creciente de inundaciones. El Gobierno ha flexibilizado el uso de estas subvenciones, permitiendo que los municipios destinen los fondos no solo a reconstruir daños, sino también a modernizar servicios públicos, reforzar redes de drenaje y crear nuevas infraestructuras de protección. Esta medida ha desbloqueado proyectos que estaban pendientes por falta de margen administrativo y ha permitido acelerar la ejecución de actuaciones clave.
En paralelo, el Ministerio de Agricultura ha publicado los últimos listados de ayudas para explotaciones agrarias afectadas. Las modalidades B y C, viveros y parcelas afectadas por el nuevo dominio público hidráulico, ya son definitivas, mientras que la modalidad A podría incorporar un último listado complementario antes del pago final. Estas compensaciones buscan sostener la actividad agrícola en zonas especialmente castigadas por el temporal.
Las familias y empresas damnificadas también se benefician de nuevas medidas fiscales, entre ellas la exención en el IRPF de las ayudas recibidas y la equiparación tributaria de las subvenciones autonómicas con las estatales. Además, siguen activas la línea ICO de 750 millones y el programa de avales de hasta 5.000 millones para facilitar liquidez y financiar obras municipales de mayor envergadura.
Las actuaciones en marcha incluyen la reparación de carreteras locales, la mejora de sistemas de saneamiento, la recuperación de cauces y la instalación de drenaje urbano sostenible en zonas especialmente vulnerables. Aunque algunos municipios reconocen que aún quedan proyectos por ejecutar, coinciden en que la ampliación de ayudas ha acelerado de forma notable la recuperación. La reconstrucción avanza con paso firme y deja ver un territorio más preparado ante los desafíos climáticos que marcarán los próximos años.



