Informa Rocío Muñoz / Imágenes: Espasa
Cruz Sánchez de Lara ha presentado su segunda novela ‘Maldito Hamor’. Una obra donde el lector puede conocer distintos momentos de la vida de Clea, todo ello en relación con la apasionante historia de amor, que acaba por ser una relación tóxica con Henry. Una obra donde los personajes se someten a la pasión, el sufrimiento y la superación, una montaña rusa de emociones que se refleja en el transcurso de sus vidas. EL DEBATE pudo hablar con la autora de su última creación y de literatura.
Cruz, ¿cómo surgió la historia?
Tenía una primera frase, la primera del libro, la dicha por Clea a Henry, que ya no está, y le dice: “el día en que te maté fue el comienzo de muchas cosas”. Con esto pretendía hablar sobre la realidad de muchas personas que intentan escribir Amor con H, que, por decirlo de alguna forma, se meten en relaciones toxicas, y que solamente ven la válvula de escape con su muerte o con la de otra persona. Es verdad que comencé a escribir la novela sin guion y sin sinopsis, pero tuve esa experiencia previa de haber estado 25 años ejerciendo como abogada acompañando a personas en momentos duros. Al final, la novela me ha utilizado para escribirse con todo lo que había aprendido sobre la naturaleza humana durante esta larga trayectoria.
¿Qué significa publicar un libro como ‘Maldito Hamor’?
Es un reto porque, por una parte, creo que los lectores pueden aprender a entender algo mejor determinadas partes de la naturaleza humana. Un ejemplo de ello es el comportamiento de Clea, la protagonista, que es contradictoria en sí misma. Esto hace que el lector se plantee que el ser humano puede llegar a encontrarse en una situación de cómo planear la muerte del hombre al que le has dicho que le quieres porque no puedes vivir con él y tienes la necesidad de sacarle de tu vida de una forma u otra. Y es un desafío, ya que se trata de un thriller psicológico donde hay un asesinato y un homicidio. Y es que, aunque con este nombre puede parecer una novela rosa, no lo es para nada, es un thriller psicológico con una investigación policial, una trama dura y una bajada a las pasiones más bajas del ser humano, a cómo este puede ser capaz de hacer determinadas acciones letales pata hacer que le quieran.
¿Cómo ha sido el proceso de documentación previa para escribir la novela?
He sido abogada veinticinco años y he trabajado en casos de asesinatos, siempre del lado de la familia de la víctima, lo que ha hecho que cuando llegó la hora de ponerme a escribir, las cosas me resultaran más fáciles porque se trata de un tema que ya conocía. Es por eso que mi experiencia jurídica, sumado a todo el conocimiento que he adquirido a lo largo de estos años, me ha servido para que fuera más fácil recrear el ambiente, los espacios, poner las situaciones en contexto e incluso saber cómo pueden reaccionar las personas como ahora las víctimas, los agresores, familias y amigos.
Hablando del proceso creativo de la novela, ¿cuál ha sido para usted el mayor desafío al escribirla?
Terminarla. Es verdad que es una novela atractiva, pero eso no significa que fuese fácil. Hay veces que he pensado en dejarla de lado y escribir una más factible, pero me alegro muchísimo de haberla terminado. Me han estado llegando mensajes de personas que la han leído y me dan las gracias porque han aprendido con la novela, y como a mí, como lectora, me gusta, me entretiene, aprendo.
¿En qué se inspiró para crear los personajes?
En muchísimas mujeres que he conocido a lo largo de mi vida y que han sufrido, a ellas dedico el libro. Todas aquellas que han intentado mirar a los ojos de Henry y escribir amor con H, porque son las mujeres que se han equivocado por conseguir que las quieran. Historias que nunca debieron pasar, pero que les han llevado a comportarse de una forma contradictoria y fuera de lo que es su moral. Mujeres que tienen un papel fundamental en la novela para conseguir crear el personaje de Amalia, y luego esas amigas que te dicen lo que no quieres oír, las que se equivocan, y la madre, Tulia, que en un momento de su vida se tiene que plantear que su hija le está pidiendo ayuda porque se ha convertido en una asesina. Creo que he bebido de las reacciones y las actitudes que más me han llamado la atención en estos años de mi ejercicio como abogada.
¿Se identifica con alguno de los personajes de ‘Maldito Hamor’?
Plenamente no, pero sí puedo verme un poco en Amalia, ya que procuro ser esa amiga que dice la verdad siempre e intenta ayudar. Como madre también piensas que la vida de tus hijos te gustaría que fuese como la que has dibujado en tu cabeza, pero tenemos que respetar su individualidad. Tenemos un poco de todos. Podría destacar otro personaje como es Tulia, con el que me siento identificada con el tema de la autoestima.
¿El lector va a poder encontrarle en estas páginas?
Podéis ver muchas reflexiones mías y en ellas podéis encontrarme. Sí que es verdad que en el libro hay mucha psicología de los personajes, con estos no me identifico con ninguno, siento que los he conocido, pero reconocerme con uno de ellos, no.
¿Qué papel juega la ambientación y el lugar en el que se desarrolla la historia?
Para mí es muy importante. Pretendo ambientar la novela en lugares lujosos para que el dinero no sea un problema. Soy una persona con mucha empatía, el dinero ocuparía mucho espacio en mis textos y prefiero que la gente se relaje. ‘Maldito Hamor’ rompe con muchos estereotipos porque parece que la gente con mucho dinero no tiene problemas y no sufre y eso no es cierto. Pretendo que el lector se relaje y no sufra, que viaje. Al final, la lectura es una forma de viajar y procuro describir espacios y recrear ambientes para que la novela sea un plus dejando volar la imaginación y vivir otros mundos.
¿Por qué eligió escribir sobre el amor y el dolor?
He dedicado gran parte de mi vida a ayudar a personas que han vivido situaciones de violencia y creo que se lo debía a todas las que me han confiado sus historias. Realmente tengo conocimiento de las relaciones toxicas porque he trabajado con estos casos. Además, creo que debía escribir aprovechando ese conocimiento que he ido adquiriendo, pero a través de personajes ficticios. A veces no comprendemos las situaciones de las personas y las tendemos a juzgar, pensando que nunca nos va a pasar, pero nos puede ocurrir como le pasa a cualquier víctima de estos casos.
Y, ¿qué mensaje o lección espera que los lectores descubran con la lectura de su libro?
La más importante es que hay que abandonar los prejuicios y que todos podemos hacer cualquier cosa cuando estamos en situaciones límite. Hay que escuchar a las personas que nos rodean, porque podemos salvarles la vida con solo escucharlas y dedicarles un tiempo.
¿Es importante para usted conectarse con sus lectores a través de sus historias?
Es una relación maravillosa, a ello se le suma esa conexión que genera haber vivido la misma historia. Cuando le pongo el punto final a un libro siento que mis personajes mueren con él, esa gente que te ha acompañado durante un año, que es en este caso es lo que he tardado en escribir ‘Maldito Hamor’, pero es mentira, te das cuenta de que tus personajes empiezan a vivir el día en que publicas el libro y alguien viene y te habla sobre estos. Los sentimientos que provocan los personajes en las personas, es realmente para lo que nacen.
Finalmente, ¿está pensando ya en la próxima historia con la que sorprendernos?
Estoy escribiendo mi tercera novela, pero habrá que esperar al año que viene.



