Estudiante de 3º Ciencias Políticas en la Universidad CEU Cardenal Herrera. La futura politóloga, a la que le gustaría enfocar su carrera profesional en el ámbito de los derechos humanos, es una firme defensora del debate como herramienta de mejora de las democracias.

El otro día tuviste la oportunidad de asistir, junto a tus compañeros, a un curso organizado conjuntamente por la CEU UCH y Les Corts para profundizar en la democracia y, en concreto, en el parlamentarismo autonómico. ¿Cómo fue la experiencia? 

Muy valiosa, y se lo agradezco a los profesores que lo organizaron. No es la primera vez que voy a Les Corts en calidad de estudiante de Ciencias Políticas, y en cada ocasión he tenido una vivencia completamente diferente y muy enriquecedora recibiendo información de “las fuentes primarias” que son los propios políticos, nuestros representantes a nivel autonómico.  

Este curso abordó los retos y desafíos vigentes tras cuarenta años de parlamentarismo, un tema muy actual y también crucial, porque vivimos en esta Comunidad, y todas las políticas y legislación pasan por este órgano y tienen un efecto directo en nuestras vidas. Por eso creo que es necesaria una ciudadanía bien informada sobre los asuntos actuales de la política, no solo a nivel nacional, sino autonómico. 

‘Me gustaría ayudar a las personas, defender sus derechos e intentar mejorar el mundo para las futuras generaciones’ 

¿Qué aprendizajes destacas? 

Como futura politóloga, la mesa redonda con los distintos representantes de los partidos políticos, donde se escucharon sus propuestas de cara al futuro de la Comunidad Valenciana. Y a un nivel más sociológico, me ha gustado ver la dinámica entre ellos y compararla con la que percibimos en los medios de comunicación. Y es bastante diferente.        

Como ciudadana, he podido profundizar en asuntos de gran importancia como la participación en las elecciones, la evolución de la clase política y los efectos del COVID-19 sobre las instituciones. Sobre la capacidad de las instituciones de asimilar los cambios y adaptarse.  

Has apelado a la necesidad de que los ciudadanos se formen e informen en materia política… 

Sí. La política nos afecta a todos y cada uno de nosotros. Hoy en día, especialmente en el contexto social en que vivimos, uno no puede ser apolítico, debe informarse sobre lo que pasa en el mundo y formarse una opinión propia. 

‘Hoy en día, especialmente en el contexto social en que vivimos, uno no puede ser apolítico’

En el curso se abordó, entre otros, la crisis de representación institucional. A tu juicio, ¿cómo puede combatirse?

Sí. En muchos casos sentimos que los políticos no nos representan, pero no hacemos nada al respeto para mejorarlo, o se hace de una manera violenta, olvidando completamente el arte de dialogar. No basta un simple comentario en Twitter sobre algo que no te guste de tu país. Necesitamos concienciar a la ciudadanía para mejorar las democracias, y es aquí donde los jóvenes tienen un rol muy importante. Tenemos que tener muy claro el hecho de que sí se puede cambiar el rumbo de la política, pero solamente desde el respeto y escuchando el uno al otro. 

Ojalá lo consigáis. Sofía: vives en España desde hace doce años, pero naciste en Rusia… 

Sí, mi familia y yo vinimos por motivos familiares. Me considero rusa de nacimiento, española de adopción y europea de corazón.  

Eres una firme defensora del debate. De hecho, formas parte del Club de Debate del CEU, ¿verdad?

Sí, ya en el colegio participé en un concurso de oratoria y recuerdo que hice mi discurso sobre los derechos de la mujer, un tema fundamental para mí. Y ahora, en la universidad, me encargo del club de debate junto con otros tres compañeros que tienen una gran cultura de trabajo.  

Creo que argumentar y exponer con claridad es absolutamente esencial para los jóvenes de hoy en día.  

Además, como estudiante de Políticas, creo que es muy valioso saber debatir y saber escuchar al oponente con respeto. En mi opinión, tanto a nivel nacional como internacional, los políticos son conscientes de la importancia de la palabra en el debate, pero a veces la utilizan para su propio beneficio, y eso es algo que se debe cambiar para mejorar la cultura política 

Nos encontramos en una sociedad del debate parlamentario “bronco”. El curso académico pasado, con el proyecto “Political Science Lab” del CEU pude profundizar mucho en este tema. En vez de hacer debates de calidad, nuestros representantes buscan los titulares fáciles para que unos 15 segundos de su discurso salgan en las noticias y en todos los medios de comunicación… 

‘Argumentar y exponer con claridad es absolutamente esencial para los jóvenes de hoy en día’

Los derechos humanos también están en tu foco, porque has sido voluntaria en el Foro que organiza la ONU sobre esta materia.

Sí, efectivamente he podido participar por segunda vez en este foro en torno a los Negocios y Derechos Humanos. Y aprovecho para dar las gracias a Susana Sanz, la profesora que nos dio la oportunidad de participar, y a María García Torrente, exalumna del CEU que lo organizó.  

Formar parte de esta iniciativa ha aportado mucho a mi formación como alumna de Ciencias Políticas. Por ejemplo, he mejorado mis habilidades de trabajo en equipo (algo absolutamente vital para un futuro politólogo), ya que había que coordinar distintos aspectos en cuanto a la producción de documentos. 

Además, el hecho de que se haya celebrado de una manera virtual ha dado la posibilidad a los alumnos de todo el mundo de formar parte de esta gran experiencia de aprendizaje. He podido trabajar con alumnos de Derecho de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos y con otros compañeros de muchos otros países.   

¿Te gustaría orientar tu carrera profesional al ámbito de los Derechos Humanos? 

Si, lo descubrí en el colegio en el que estudié cuando vine a España. Era un centro internacional y con una gran diversidad cultural, una oportunidad formativa que agradezco a mis padres y que me ayudó a entender que quiero dedicarme al mundo de las relaciones internacionales y los derechos humanos. 

Creo que los derechos humanos constituyen un ámbito de desarrollo profesional clave para la sociedad. Soy plenamente consciente de que me encuentro en una posición muy privilegiada y me gustaría ayudar a las personas, defender sus derechos y, por lo menos, intentar mejorar el mundo para las futuras generaciones.  

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