El Programa Internacional de Inmersión CEU-Japón reúne a estudiantes españoles y japoneses en una experiencia que combina economía circular, inteligencia artificial, diseño e intercambio cultural

Estudiantes del CEU y de universidades japonesas presentan yukatas sostenibles en Japón.

 

No todos los programas internacionales terminan sobre una pasarela. En Japón, estudiantes de las universidades CEU han convertido una experiencia de movilidad en un proyecto compartido de diseño sostenible junto a alumnos de las universidades de Chiba y Kansai. El reto consistía en trabajar sobre una prenda vinculada a la cultura japonesa, el yukata, y reinterpretarla a partir de materiales reciclados y reciclables, economía circular, creatividad, inteligencia artificial e inteligencia humana.

La iniciativa forma parte del Programa Internacional de Inmersión CEU-Japón, desarrollado en colaboración con la Universidad de Chiba y la Universidad de Kansai. En esta edición han participado alumnos de distintas titulaciones de las universidades CEU, seleccionados para una experiencia que no se limita a viajar a otro país. Antes de la estancia presencial, los estudiantes trabajaron online con sus compañeros japoneses para definir el proyecto, seleccionar materiales y preparar los primeros diseños.

Una iniciativa con continuidad

El programa fue impulsado por Álvaro Antón durante su etapa como vicerrector de Internacionalización de la CEU UCH y ha tenido continuidad con el actual vicerrector de Internacionalización, Vicente Villar. Antón, ahora vicerrector del campus de Elche, ha acompañado estos días a los estudiantes durante su estancia en Japón, en una edición que vuelve a situar la internacionalización como una experiencia académica aplicada y no solo como movilidad geográfica.

Esa continuidad se ha construido en dos direcciones. En abril, estudiantes de la Universidad de Kansai participaron en varias sesiones en la CEU UCH, en el campus de Valencia. Ahora, los alumnos españoles han viajado a Japón durante doce días para completar la segunda parte del programa. De este modo, la colaboración no se plantea como una visita aislada, sino como un proceso que combina trabajo previo, convivencia universitaria y producción conjunta.

De la colaboración online al taller

El modelo de trabajo se apoya en COIL, una metodología de aprendizaje colaborativo internacional online que permite conectar aulas, estudiantes y profesores de distintos países. Antes de viajar, los equipos celebraron tres sesiones virtuales en las que estructuraron el proyecto, concretaron los materiales que iban a utilizar y prepararon el diseño de los yukatas. Cuando llegaron a Japón, esa planificación tuvo que transformarse en decisiones prácticas.

En la Facultad de Diseño de la Universidad de Chiba, los estudiantes españoles y japoneses pasaron del boceto al taller. Allí cosieron, ajustaron piezas, incorporaron detalles y resolvieron dificultades propias de cualquier proceso de creación material. La inteligencia artificial ayudó a explorar posibilidades y referencias, pero el resultado dependió de la capacidad de cada grupo para ponerse de acuerdo, respetar la tradición cultural de la prenda y convertir una idea en una pieza real.

Mucho más que un desfile

El trabajo realizado entre el 1 y el 5 de julio culminó con una pasarela de moda sostenible en la que los equipos presentaron sus creaciones. Para Deborah Chicharro Alcántara, adjunta al Vicerrector de Internacionalización, el desfile fue “mucho más que un desfile de moda”. Lo que se mostró, explica, fue el resultado de “un diálogo intercultural significativo, trabajo en equipo entre culturas, pensamiento creativo, resiliencia y la capacidad de cocrear soluciones innovadoras integrando diversas perspectivas y tradiciones”.

Chicharro destaca que los estudiantes entrenaron competencias especialmente necesarias en un entorno global: comunicación intercultural, colaboración internacional, adaptabilidad, apertura a la diversidad, creatividad, resolución de problemas e inteligencia cultural. La diferencia, en este caso, es que esas competencias no se trabajaron en abstracto. Se pusieron a prueba en un reto concreto, con equipos multiculturales, tiempos definidos, materiales reales y una presentación pública final.

Estudiantes del CEU y de universidades japonesas presentan yukatas sostenibles en Japón.

Hacer visibles las ideas

Keiko Ikeda, vicedirectora del Institute for Innovative Global Education y miembro del Consejo Asesor Internacional de la CEU UCH, subraya precisamente ese paso de lo virtual a lo tangible. A su juicio, uno de los momentos más gratificantes de COIL es comprobar cómo la colaboración online acaba convirtiéndose en algo visible. En este caso, estudiantes de Japón y España transformaron yukatas reutilizados en nuevas creaciones de moda y los mostraron en una pasarela.

Para Ikeda, “la colaboración internacional no consiste únicamente en conectar aulas. Implica cocrear, resolver problemas de forma conjunta y hacer visibles las ideas mediante experiencias auténticas”. Su reflexión ayuda a situar el programa dentro de una forma de internacionalización que no se limita a ampliar destinos, sino que busca “incorporar a la formación universitaria entornos reales de cooperación, diversidad cultural e innovación aplicada”, apuntala Antón.

La experiencia de una alumna de Elche

Entre los participantes se encuentra María Molina Candela, estudiante del Doble Grado en Educación Primaria e Infantil en el campus de Elche. Para ella, la estancia en Japón está siendo una experiencia “muy interesante y enriquecedora”. Además de practicar inglés, ha podido utilizar sus conocimientos de japonés y convivir con estudiantes japoneses y de otros países, dentro de un entorno que define como acogedor.

María explica que el trabajo previo fue determinante para llegar a Japón con una base común. Durante las sesiones online, los equipos prepararon el diseño, organizaron los materiales y definieron la estructura del proyecto. Ya en la Universidad de Chiba, llegó la parte práctica: coser, elaborar detalles y resolver el diseño final junto a sus compañeros. Esa combinación entre preparación virtual y trabajo presencial es una de las claves del programa.

Japón como espacio de aprendizaje

Tras la fase de diseño y presentación de los yukatas, los estudiantes permanecen del 6 al 10 de julio en la Universidad de Kansai. Durante estos días participan en talleres de economía y marketing, además de sesiones de inmersión en la sociedad y la cultura japonesas. El programa amplía así su alcance más allá del diseño sostenible y conecta la experiencia creativa con otros ámbitos académicos y profesionales.

“La internacionalización adquiere aquí un sentido concreto. Japón se convierte en aula, taller y escenario: primero para imaginar una propuesta junto a estudiantes de otro país, después para confeccionarla y finalmente para presentarla. En ese recorrido, la movilidad internacional deja de ser solo desplazamiento y se convierte en una forma distinta de aprender, trabajar y comprender cómo se construyen soluciones cuando conviven culturas, disciplinas y miradas diferentes”, concluye Antón.

Estudiantes del CEU y de universidades japonesas presentan yukatas sostenibles en Japón.

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