- Ocho profesores y doce estudiantes de los campus de Elche y Valencia trabajan hasta el 15 de julio en escuelas, centros de salud y proyectos comunitarios de la región de Bignona
- La expedición colaborará en la creación de un espacio multifuncional en un liceo, en la construcción de un aula de Infantil y en actividades de atención sanitaria, prevención y formación
Elche, 6 de julio de 2026.- Veinte profesores y estudiantes de la Universidad CEU Cardenal Herrera participan desde el 30 de junio en una nueva edición de CEU Senegal Project, una iniciativa de cooperación educativa, sanitaria y comunitaria que se desarrolla en la región de Bignona, al sur de Senegal. El equipo, integrado por ocho docentes y doce alumnos de los campus de Elche y Valencia, permanecerá en la zona hasta el próximo 15 de julio.
La expedición reúne perfiles de Enfermería, Medicina, Veterinaria, Magisterio, Derecho, Odontología, Empresa y Comunicación Audiovisual. Del campus de Elche participan los profesores Gonzalo Lizán, médico y docente del Grado en Fisioterapia; Amelia Martínez, de Magisterio; María Dolores Austro, de Odontología, y Nancy Vicente, vicedecana de Enfermería. A ellos se suman tres estudiantes ilicitanos, dos del Grado en Enfermería y uno de Odontología.
El grupo trabaja con escuelas, centros sanitarios, responsables locales y familias. Aunque existe una programación previa, las actividades se adaptan a las necesidades planteadas por la comunidad y a las condiciones del entorno. Esta forma de trabajar, basada en la escucha y la colaboración, ha definido el proyecto desde sus primeras ediciones.
Nuevos espacios educativos
Entre las actuaciones previstas este año se encuentra la puesta en marcha de un espacio multifuncional en el liceo de secundaria con el que colabora el proyecto. La expedición participará también en la construcción de un aula de Educación Infantil, una intervención que amplía el trabajo desarrollado durante los últimos años en los centros educativos de la región.
CEU Senegal Projet está coordinado por el profesor Jesús María de la Llave Cuevas. La iniciativa comenzó en 2015 con una primera misión de profesores y estudiantes en Bignona. En 2018 dio un nuevo paso con la creación de la Escuela de Kadiamor, que actualmente cuenta con 320 alumnos. Desde entonces, la colaboración educativa ha continuado con la rehabilitación de un liceo de secundaria y la reforma de otras dos escuelas de la zona.
La escuela de verano vuelve a ser otro de los ejes de la estancia. Docentes y estudiantes de Magisterio, Veterinaria y Comunicación Audiovisual organizan actividades para los menores, dialogan con los profesores locales y ajustan los contenidos a sus propuestas. El objetivo es que no se planteen como un programa cerrado, sino como un trabajo compartido con quienes conocen la realidad cotidiana de cada escuela.
Atención sanitaria y prevención
El equipo de Medicina, Enfermería y Odontología colabora con el centro de salud local en tareas de atención y prevención. Durante estas dos semanas, sus integrantes realizan revisiones incluidas en la consulta del niño sano, actividades de promoción de la salud y talleres de higiene bucodental dirigidos a menores y familias.
Además, el profesorado sanitario imparte formación en urgencias y primeros auxilios a docentes de los colegios de la zona. Las sesiones buscan proporcionar conocimientos básicos para actuar ante situaciones frecuentes en centros donde el acceso inmediato a recursos sanitarios puede ser limitado y se completan con material didáctico elaborado por el equipo.
Gonzalo Lizán resume el enfoque con el que se afrontan estas intervenciones: “No se trata de llegar con soluciones, sino de conocer, escuchar y ver de qué forma podemos colaborar desde lo que sabemos hacer”. Por ello, antes de desarrollar cada actividad, los voluntarios mantienen reuniones con profesionales sanitarios, responsables educativos y representantes de la comunidad.
Nancy Vicente destaca que su experiencia profesional en contextos complejos ha reforzado una concepción de los cuidados basada en la dignidad, la empatía y la adaptación. La vicedecana de Enfermería considera que participar en el proyecto permite poner esos conocimientos al servicio de una realidad distinta y ampliar la formación personal y profesional de docentes y estudiantes.
Una cooperación de continuidad
Las sucesivas expediciones han mantenido dos líneas de trabajo. Por un lado, los voluntarios de Ciencias de la Salud colaboran con la atención primaria, la prevención y la formación. Por otro, los participantes vinculados a Educación apoyan actividades escolares y proyectos de mejora de infraestructuras. La incorporación de otras titulaciones ha ampliado progresivamente la perspectiva comunitaria del programa.
El proyecto cuenta también con la colaboración de la Fundación Mainel en aspectos logísticos y de apoyo institucional. Esta continuidad permite que cada edición parta del trabajo realizado en años anteriores y de las necesidades comunicadas por los interlocutores locales.
La expedición permanecerá en Bignona hasta el 15 de julio. “Durante este periodo, el equipo continuará con las actuaciones previstas, evaluará junto a los responsables locales las necesidades detectadas y recogerá información para definir las siguientes fases de colaboración”, asegura Jesús de la Llave.













